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Las lesiones más comunes del vóleibol

Lesiones en el vóley

La gran cantidad de saltos y movimientos bruscos pueden producir algunas lesiones traumáticas. La naturaleza repetitiva del juego también puede ocasionar lesiones crónicas en las piernas y los hombros.

La popularidad del Vóleibol en todo el mundo se ha incrementado y, por lo tanto, también la incidencia de las lesiones causadas por este deporte. Pero muchas de las lesiones se deben, en parte, a un inadecuado entrenamiento o a la falta de entrenamiento.

El Vóleibol tiene una incidencia muy pareja en las lesiones en el cuerpo superior e inferior. Los movimientos de arriba y de salto son necesarios poner en tensión a ambas partes por igual. Las lesiones más comunes producidas por la práctica del vóley son las del manguito rotador, la neuropatía supraescapular, torceduras, esguinces de muñeca y pulgar, tendinitis rotuliana (rodilla del saltador).

Lesiones del manguito rotador

Los músculos del manguito rotador, que incluyen el infraespinoso, redondo menor y supraespinoso, se colocan en una buena cantidad de tensión cuando se levantan los brazos por encima de la cabeza. La tensión aumenta cuando se coloca una carga sobre el hombro, como el bloqueo de un tiro, clavar una pelota o balón. La lesión en el manguito rotatorio puede ser aguda, debido a una fuerza traumática impactando el hombro y causando una rotura de los músculos. También puede ser de naturaleza crónica, debido al uso excesivo y el estrés, provocando una acumulación de la inflamación. Ambas lesiones requieren reposo, hielo y antiinflamatorios sin esteroides para ayudar a acelerar la recuperación. Una rotura completa del manguito rotador compleja puede requerir intervención quirúrgica.

La neuropatía supraescapular

Esta lesión crónica también es causada por la prolongada y repetitiva, posición de cabeza en el juego de vóleibol. Esta posición se cree que ejerce presión sobre el nervio que recorre la parte superior de la escápula. Esta presión conduce a la inflamación y la presión adicional, lo que reduce la capacidad del nervio para transmitir señales. El masaje y la flexibilidad para relajar los músculos de la espalda superior ayudará a revertir esta condición.

Esguince de muñeca

La muñeca es una estructura pequeña y la fuerza empelada para golpear el balón, a la larga, puede hacer que los ligamentos se estiren y se desgarren. La caída sobre una mano extendida también puede causar daños en los ligamentos de la muñeca. Cuando la muñeca está híperextendida o híperflexionada los ligamentos se estiran y se desgarran. Esto conduce a dolor, hinchazón, sensibilidad y un rango reducido de movimiento. Hielo, reposo e inmovilización ayudará con esta lesión. Esguinces leves pueden pasar de 2 a 3 semanas para la recuperación, mientras que una lesión grave podría tardar hasta 8 semanas.

Esguince del pulgar

La articulación metacarpofalángica del pulgar es el área de la lesión más común en el vóleibol. Los numerosos contactos de la mano con el balón pueden forzar el pulgar hacia atrás provocando un estiramiento o desgarro del ligamento sobre esta articulación. Un sorpresivo, incómodo o torpe golpe del balón, también puede causar esta lesión. El grado de estiramiento o desgarre en el ligamento determinará la cantidad de tiempo de recuperación necesario. Hielo, reposo, los antiinflamatorios sin esteroides y la inmovilización del pulgar y la muñeca son los tratamientos más comunes.

La tendinitis rotuliana (rodilla de saltador)

El movimiento de salto repetitivo en el vóleibol causa mucho estrés en el tendón que va desde la rótula a la tibia. Una ruptura completa puede ocurrir si una lesión crónica no se trata, o por una tensión excesiva en el tendón durante el salto o la caída. La lesión crónica incluye la inflamación repetitiva en el tendón que sigue acumulándose. Dolor debajo de la rótula de la rodilla cuando se aplica presión, dolor al contraer el cuádriceps, y el dolor y la rigidez después del entrenamiento o de juego son todos los síntomas de esta lesión. Reposo, hielo, y los antiinflamatorios sin esteroides pueden acelerar la recuperación. El fortalecimiento de los músculos también puede reducir las posibilidades de lesionar el tendón o reincidir en la lesión.

Fuente y Foto: World of Volley